Jesús Jiménez tuvo una infancia que considera casi normal, aunque con mucha violencia con su mamá. A los 18 años comenzó a beber, drogarse y más adelante a delinquir. Al quedar libre no fue fácil conseguir el empleo por el trámite de ir a firmar. Él compartió parte de su experiencia en el Foro Reinserción Social y Justicia Restaurativa organizado por el Partido del Trabajo.