La tensión aumentó durante la tarde en los alrededores de la playa del Trampolín, en Ceuta, donde un grupo de vecinos protagonizó varios incidentes relacionados con la presencia de migrantes que permanecen en la zona. Los hechos se produjeron mientras la Cruz Roja acudía al lugar para repartir alimentos entre las personas recién llegadas.En un momento de la jornada, un pequeño grupo de vecinos accedió a una playa situada junto al Trampolín y prendió fuego a dos de las chabolas construidas por los migrantes. Las llamas también alcanzaron numerosos objetos personales que se encontraban en el lugar, entre ellos mochilas, toallas y otros enseres. Los incendios improvisados generaron una situación de gran tensión que obligó a intervenir a los agentes antidisturbios, que separaron a los dos grupos para evitar que los enfrentamientos fueran a más.Mientras se desarrollaban los incidentes, los manifestantes comenzaron a corear consignas como "¡Un caballa nunca se rinde, un caballa nunca se rinde!". El grupo terminó concentrándose en una única zona mientras avanzaba la tarde y caía el sol, en un ambiente marcado por la tensión y el temor a que pudieran producirse nuevos enfrentamientos.Ante la posibilidad de que los incidentes se intensificaran, la Policía desplegó efectivos en los alrededores para controlar la situación e impedir nuevos enfrentamientos entre los vecinos y los migrantes.Los problemas habían comenzado horas antes, cuando alrededor de un centenar de ceutíes se concentró para bloquear la calle que da acceso a la playa del Trampolín. En esa zona se han levantado recientemente varias chabolas utilizadas por migrantes.El objetivo de la protesta era impedir el acceso de los vehículos de Cruz Roja, concretamente un camión y tres furgonetas encargados de transportar los alimentos que reciben los recién llegados al caer la tarde. La situación terminó derivando en los incidentes registrados posteriormente en la zona.