La monarquía noruega afronta un momento histórico de transición tras el fallecimiento de su soberano, Harald V, a los 89 años de edad en el Hospital Nacional de Oslo (Rikshospitalet) a las 6:35 a.m. El fallecimiento de quien fuera el monarca más longevo de Europa da paso automático a la proclamación de su hijo como el rey Haakon VIII. Aunque la jura formal de la Constitución se celebrará en unos días ante las Cortes, el nuevo monarca asume la jefatura de un Estado democrático de 5,5 millones de habitantes donde el verdadero poder reside en un parlamento elegido.El nuevo rey de Noruega, de 53 años, asume el cargo con una amplia experiencia institucional debido a las numerosas regencias que ha ejercido desde que sustituyera a su padre por primera vez en 2003, cuando Harald V fue operado de un cáncer de vejiga. Sin embargo, el reto de suceder a su progenitor es inmenso. En un documental de la cadena de televisión TV2 en el año 2020, el entonces heredero reflexionó sobre la envergadura del puesto afirmando que "Ser rey es algo para lo que no puedes prepararte por completo". A pesar de tener que llenar unos zapatos muy grandes tras suceder a una figura tan popular que modernizó la casa real y que rechazó el exilio o la abdicación, Haakon VIII tiene muy claro su propio estilo: "But tengo que hacerlo a mi manera. No debo intentar ser otra persona que no sea yo mismo, entonces será un poco más fácil".La subida al trono de Haakon VIII coincide con una evidente caída en la popularidad de la institución, que ha pasado del 75% de aceptación hace seis años a un 65% actual de ciudadanos que desean que el país siga siendo una monarquía parlamentaria. Este desgaste se atribuye al procesamiento y condena por violación de Marius, hijo de soltera de la ya reina Mette-Marit, así como al escándalo por la amistad de esta con el pedófilo Jeffrey Epstein. De hecho, los sondeos muestran que solo el 31% de los noruegos consideran capacitada a Mette-Marit para ejercer como reina debido a su pasado de excesos y a su falta de compromiso percibido por la ciudadanía.Mette-Marit se encuentra además con un delicado estado de salud tras someterse en junio a un trasplante de pulmón debido a la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018. A pesar de las presiones sociales y del escrutinio público para que se apartara a la consorte, el rey siempre ha mostrado un apoyo inquebrantable hacia su esposa, defendiendo su relación al asegurar: "Siempre la quiero en mi equipo". El monarca también manifestó ante la televisión pública su fuerte compromiso matrimonial expresando: "Creo que es significativo reflexionar sobre los cimientos que la princesa heredera y yo hemos construido. Nos basamos en algo sólido. Llevamos juntos más de 25 años y lo hemos construido de una manera que nos mantiene unidos. Cuando uno se casa, es para bien y para mal".Haakon Magnus nació en julio de 1973 en el Rikshospitalet de Oslo, convirtiéndose de inmediato en heredero por encima de su hermana mayor, la princesa Marta Luisa, debido a la prevalencia masculina en el orden de sucesión vigente en aquel momento. Aunque en 1990 se reformó la ley para implantar la primogenitura absoluta, la norma no se aplicó con carácter retroactivo.El nuevo rey, en quien confía el 78% de la población para desempeñar bien su labor, tiene ante sí la misión de recuperar la confianza de una sociedad que ha terminado su luna de miel con la Corona y que ahora exige reformas y total transparencia. Con su ascenso al trono, su hija, la princesa Ingrid, se convierte automáticamente en la nueva heredera de la Corona noruega.