Por primera vez desde el comienzo de la crisis, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido este viernes que en las semanas previas a la avalancha migratoria del pasado 30 de julio existían "muchos informes de todo ámbito" que advertían sobre la situación en Ceuta y Melilla. Según ha explicado, estos documentos analizaban distintos "elementos estructurales en la migración" y apuntaban a un posible aumento de los intentos de entrada ilegal a través de las fronteras con Marruecos.Marlaska ha admitido que el Gobierno tenía constancia de una situación de preocupación, aunque ha matizado que esta no era excepcional respecto a otros momentos. "Claro que había preocupación, pero como la había el año pasado", ha señalado el ministro, insistiendo en la tesis defendida por Moncloa de que no existió ninguna alerta previa que permitiera anticipar la magnitud de la llegada masiva registrada en Ceuta el 30 de julio.Durante su comparecencia a petición propia ante el Congreso de los Diputados, Marlaska ha defendido la actuación de los servicios de inteligencia y ha asegurado que "los servicios de información del Estado siempre funcionan". El ministro ha rechazado además haber responsabilizado de una supuesta falta de anticipación al CNI, al CIFAS o a los departamentos de Inteligencia de la Policía Nacional y la Guardia Civil.Marlaska ha atribuido las interpretaciones en ese sentido a que sus declaraciones fueron "sacadas de contexto". En este sentido, ha insistido en que el hecho de que determinados acontecimientos no puedan anticiparse en toda su dimensión no significa necesariamente que exista una responsabilidad concreta. "Cuando digo que hay cosas que desgraciadamente en alguna ocasión suceden, suceden y no implican necesariamente ninguna responsabilidad de nadie", ha concluido.Sus declaraciones suponen, no obstante, un reconocimiento de que las autoridades disponían de información previa sobre el incremento de la presión migratoria, aunque el Gobierno sigue negando que existiera una advertencia específica sobre las dimensiones que alcanzaría la entrada masiva del 30 de julio.