Reunidos en Luxemburgo, los ministros de Finanzas de la Eurozona evaluaban desbloquear la próxima partida de préstamos prevista en el primer rescate de 110.000 millones de euros prometido en 2010 a Atenas por parte de la unión monetaria y del FMI. Unos 6.000 millones de euros podrían ser abonados de aquí a principios de julio para evitar la bancarrota del país, según dejó entender el 19 de junio Didier Reynders, el ministro belga de Finanzas a su llegada a Luxemburgo.