Serio, callado y cabizbajo pudimos ver a Jaime de Marichalar en el aeropuerto de Madrid dispuesto a tomarse unas vacaciones navideñas fuera de España. Hemos podido comprobar q a Marichalar no le gusta la presencia de las cámaras, y aunque no habla, parece que se siente incómodo y bastante molesto.