Después de un primer juego que se apoyaba en el padre de Rick & Morty, ahora la secuela de High on Life llega con una misión: demostrarle al mundo que es más que un sucedáneo de esta serie convertido en shooter. Ya hemos jugado a High on Life 2, la segunda parte de la ya saga de juegos de Squanch Games, y nos ha sorprendido para bien.
Mientras que al original le pasaba demasiado la esencia de Justin Roiland, esta segunda parte demuestra lo que puede hacer el estudio cuando busca solidiifcar su apartado jugable y la variedad de situaciones. Todo esto, eso sí, sin perder de vista su humor tan absurdo. Lamentablemente, tiene un gran problema. ¡Te lo contamos todo en este análisis!