El territorio hondureño se viste de fe y tradición con alfombras de aserrín que evocan símbolos del cristianismo y la religión católica. A pesar de las intensas lluvias durante toda la tarde y madrugada, la creatividad popular no se destruyó. Tres iglesias de Tegucigalpa lideran el Santo Entierro, donde las procesiones recorren estas obras efímeras que unen a las familias hondureñas. teleSUR