La salud mental ha dejado de ser una conversación abstracta para convertirse en una urgencia educativa. Así lo defendió Javier Urra en Siena, donde trazó el origen de un proyecto que nació hace cuatro años, cuando José María de Moya le propuso impulsar el Observatorio de la Salud Mental en la escuela. Desde entonces, la iniciativa ha ido creciendo hasta articularse en torno a la observación, la formación y la intervención, tres verbos que Urra repitió como una hoja de ruta para el aula.