Israel e Irán protagonizaron este 15 de junio otra jornada de intensos ataques aéreos cruzados. Al menos cinco coches bomba explotaron en distintos puntos de Teherán en respuesta a los últimos lanzamientos de misiles por parte del gobierno iraní. El gobierno de Benjamin Netanyahu advirtió que Teherán “pagará un precio muy alto” por la muerte de civiles.