Con el calendario marcado, el país vuelve a la pregunta: ¿Qué significa que el último condenado salga libre tras cumplir su pena? Redondo Llenas recuperará la libertad el 5 de mayo de 2026, mientras que Moliné Rodríguez salió en mayo de 2016 tras cumplir 20 años.
Domínguez Brito evita dictar sentencia sobre si el victimario “estará reformado”. No se atreve a juzgarlo. Pero sí plantea un horizonte espiritual —no judicial— como único lenguaje posible ante lo irreversible: “Tiene que orar, buscar a Dios… buscar el perdón de Dios”.
La frase no funciona como absolución, sino como constatación de límites: ninguna condena devuelve a un niño. Y, frente a la familia, tampoco hay retórica que alcance. “Orar”, responde cuando se imagina hablando con los parientes de la víctima. Orar, como único verbo donde ya no hay reparación posible.