Venezuela vive momentos de angustia extrema mientras los equipos de rescate se apresuran a localizar a personas atrapadas bajo los escombros tras los potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país el pasado miércoles. Con un saldo provisional de 164 fallecidos y casi 1.000 heridos, la prioridad absoluta de las autoridades es aprovechar cada minuto de luz solar para salvar vidas en las zonas más castigadas del centro y norte del territorio.