Irán está reestructurando sus fuerzas armadas para pasar de una postura defensiva a una capacidad ofensiva rápida, integrando al CGRI con el ejército regular y acelerando la cadena de mando. El general Mohammad Reza Naghdi asegura que la producción de misiles balísticos supera ampliamente su consumo en combate y que Teherán está listo para sostener una guerra prolongada con Israel y Estados Unidos. Según los cambios en el liderazgo militar, la confrontación podría extenderse durante años, con drones y misiles como ejes centrales de la nueva doctrina. Un análisis clave sobre cómo Irán se prepara para el próximo capítulo del conflicto en Medio Oriente.