Un estudiante armado con dos pistolas abrió fuego contra un compañero de clase y luego se quitó la vida en un colegio del sur de Filipinas, transmitiendo el ataque en vivo con una cámara corporal. El suceso obligó a evacuar a cientos de alumnos y dejó además a dos personas heridas. Se trata del segundo tiroteo escolar fatal que sacude al país en solo dos meses, luego del ocurrido en junio en Tacloban, donde murieron tres jóvenes. El hecho vuelve a poner en tela de juicio las medidas de seguridad prometidas por las autoridades filipinas para proteger a los estudiantes.