Al cumplirse hoy tres décadas de la desaparición de José Rafael Llenas Aybar (reportada el 4 de mayo de 1996) y con la salida de prisión del último condenado prevista para el 5 de mayo de 2026, el exfiscal Francisco Domínguez Brito reconstruye las lecciones íntimas y públicas de un caso que, como el Jet Set, reabre el debate sobre una justicia lenta, cara y excesivamente formalista.
Domínguez Brito lo dice sin rodeos: hay una pregunta que lo acompaña desde los interrogatorios. “Siempre me he preguntado por qué 34 puñaladas a un niño”, recuerda, y vuelve al momento en que uno de los imputados intentó explicar lo inexplicable.
La respuesta, reconstruida desde esa entrevista, es una escena cruda: el agresor dijo que veía al niño “caminando” hacia su tía —hacia su madre— para contar lo ocurrido, y que por eso quiso “asegurarse de que estuviera muerto”.